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Celebrar en cristiano todo
CUANDO LO QUE TENÍA que ser motivo de alegría, de disfrutar, se convierte en: jaleo, gasto, "complicación", "cumplimiento"... Cuando lo que tenía que ser fuente de gozo se vuelve amargura, algo falla en nuestras celebraciones. ¡Y cómo amarga la alegría que no llega a serlo!... Sin embargo, ¡tenemos que celebrar, hay que aprender a celebrar!
. Hemos hecho un mundo complicado. A veces creemos que celebrar es sinónimo de hacer cosas "fuera de tono", que celebrar es sinónimo de consumir con desenfreno o de hacer lo que nos impone "el que dirán".
. Celebrar es, ante todo, compartir. Compartir un día especial, algo que pasa en nuestra vida... Por eso tendremos que empezar por reunirnos con aquellos que puedan, o por lo menos, estén dispuestos a compartir aquello que celebramos.
. Hacer algo especial en un día distinto puede ser: poner en la mesa una mantelería más bonita, o sacar esa vajilla que nos regalaron cuando nos casamos y que no sale a la mesa todos los días, poner unas flores o unas velas... Hacer algo especial es hacer una oración que recoja el sentido de la fiesta al bendecir la mesa; es tener una felicitación o un recuerdo, si es un aniversario.
. Celebrar es "saber", también con el corazón, el verdadero motivo de nuestra alegría. En Pascua celebramos que Dios se entregó por nosotros y el Padre aceptó la entrega resucitándolo de la muerte.
. “Recuerdo que mi padre murió un 8 de enero.
Aquella Navidad estuvo marcada por la enfermedad y la inminencia de la muerte, sin embargo, una noche de aquellas, alguien a quien yo quiero mucho dijo durante la cena: "A pesar de todo estamos contentos porque celebramos que es Navidad...".
En aquel momento sentí que era verdad, que también desde el dolor se puede celebrar.
. Podemos celebrar todo. Si felicitamos a nuestros hijos en su cumpleaños, ¿por qué no felicitar a nuestros hijos y felicitarnos en el aniversario del bautismo, de la primera comunión, de la confirmación, del matrimonio? Ver las fotos, recordar, hacerles partícipes de lo que sentimos aquel día...
. Celebrar los días especiales: ese primer día de curso que es como un folio en blanco lleno de posibilidades o ese día de fin de curso en el que se recoge nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y también lo que pudo "haber sido y no fue".
Reflexión:
- Llegan las vacaciones: ¿por qué no haces "un programa de vacaciones" en el que te sientas feliz y libre de agobios? Busca la sencillez.
- ¿Qué costumbres existen en tu familia, en tu entorno de celebración de los acontecimientos de la vida? ¿En qué consiste la celebración? ¿Se trata realmente de una celebración "cristiana"?
- Celebrar hasta ese día en que recordamos a alguien que nos dejó,...
Porque en cristiano se recuerda en la alegría y se reza y se celebra desde la esperanza..
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